sábado, 21 de marzo de 2026

LECTURAS Y MEDITACIÓN DEL DÍA

 



Primera lectura

Lectura del libro de Jeremías 11, 18-20

El Señor me instruyó, y comprendí, me explicó todas sus intrigas.

Yo, como manso cordero, era llevado al matadero; desconocía los planes que estaban urdiendo contra mí:
«Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra de los vivos, que jamás se pronuncie su nombre».

Señor del universo, que juzgas rectamente, que examinas las entrañas y el corazón, deja que yo pueda ver cómo te vengas de ellos, pues a ti he confiado mi causa.

Salmo de hoy

Salmo 7, 2-3. 9bc-10. 11-12 R/. Señor, Dios mío, a ti me acojo

Señor, Dios mío, a ti me acojo,
líbrame de mis perseguidores y sálvame;
que no me atrapen como leones
y me desgarren sin remedio. R/.

Júzgame, Señor, según mi justicia,
según la inocencia que hay en mí.
Cese la maldad de los culpables,
y apoya tú al inocente,
tú que sondeas el corazón y las entrañas,
tú, el Dios justo. R/.

Mi escudo es Dios,
que salva a los rectos de corazón.
Dios es un juez justo,
Dios amenaza cada día. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 40-53

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
«Este es de verdad el profeta».

Otros decían:
«Este es el Mesías».

Pero otros decían:
«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».

Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.

Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.

Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:
«¿Por qué no lo habéis traído?».

Los guardias respondieron:
«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».

Los fariseos les replicaron:
«También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».

Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».

Ellos le replicaron:
«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».

Y se volvieron cada uno a su casa.

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Reflexión del Evangelio de hoy

“El Señor me instruyó, y comprendí”

Desde una situación complicada que tiene el profeta Jeremías, eleva una oración en la presencia del Señor. Descarga su corazón mostrando los interrogantes, dudas, la amargura existencial que provoca el ser enviado y discípulo. Mantenerse fiel y coherente en medio de la sociedad no es nada fácil. Por ello, esta súplica salida del corazón del profeta tiene tintes que nos recuerdan el «Cántico del Siervo de Yahvé»: cordero manso llevado al matadero y el leño verde, árbol que es talado sin piedad, para acabar con él.

Lo que no termina de comprender, el cristiano de hoy día, que se entrega a la causa del Reino de Dios son dos aspectos importantes que recoge el profeta Jeremías.

Por un lado, la persecución sin piedad que hacen de su persona las personas más cercanas: familiares, amigos, paisanos. El profeta lo único que está haciendo es transmitir la voz de Dios al pueblo.

La segunda, también llama la atención. A los malvados parece que la vida se encarga de sonreírles constantemente en todo lo que llevan a cabo. Sin embargo, a los que tienen fe, les toca en suerte lidiar con las contrariedades más salvajes de la vida y experimentar la cara más amarga.

Esa oración hecha desde lo más íntimo del corazón, desde la sinceridad, lleva al profeta Jeremías a comprender la trama que hay contra él. Pero, sobre todo, esa oración, es sabiduría que instruye al discípulo para comprender los designios del Señor.  

“Jamás ha hablado nadie como ese hombre”

Jesús no pasa desapercibido ante la humanidad. Eso es precisamente lo que muestra la riqueza del texto. Son varios los grupos que van diciendo algo de Jesús.

Quizás los fariseos y sacerdotes por tener un cargo en el Templo y una formación en la Ley son los que de alguna manera sienten envidia ante Jesús, y quieren que persiguiéndolo y hablando mal de Él, la masa deje de poner su mirada en el mensaje de salvación que propone. Mostrar una actitud de silencio ante la predicación de Jesús. Tratar de hablar mal de su misión, para que se acabe, para que no se muestre su: «Misericordia quiero y no sacrificio» (Mt 9,13), sino el vano cumplimiento del precepto ante el cual se aferran ellos. De ahí, que lleven su discurso hasta el extremo de la hipercrítica a ver si acabamos con Él.

Otro grupo, da otras claves: de verdad es un profeta, es el Mesías, nadie ha hablado como él o simplemente escuchadlo. Son los posicionamientos a los que lleva la figura de Jesús.

Tú ¿Cómo te posicionas ante Él? Todo el dilema que aparece en el evangelio de Juan nos lleva a una profunda reflexión sobre la figura de Jesús.

Jesús es el Verbo, la Palabra y la Vida de los hombres. Viene enviado por Dios para que la humanidad se salve y que aquellos que andan en tinieblas de muerte puedan tener la Luz de la salvación y la vida, gracias a la libertad de acoger al Mesías de Dios.

Estamos ante una solemnidad importante para los judíos, como lo es la fiesta de las Tiendas. Es un día grande, y Jesús se presenta en el Templo para dar la respuesta total a la función que tiene desde el inicio de la creación para el ser humano: "quien tenga sed que beba de mí que soy agua que calmo la lucha interna del ser humano".

La gente al escuchar esto se cuestiona profundamente. Están experimentando en sus vidas una religión vacía: cumplimiento de leyes, preceptos, normas, que llegan a asfixiar y no dan respuestas al deseo de infinito.

Por eso, reconocen en Jesús al verdadero «Maestro en la ley». Saben sus conocidos que no ha participado en ninguna de las grandes escuelas rabínicas. Que no ha hecho un programa de formación como los que lo están acusando. Sin embargo, reconocen en Él la compasión que hay en las relaciones que se dan en Dios y que se vuelcan a la humanidad: la compasión que llega a humanizar, que sana, que libera, y que da sentido pleno a tu existencia. Mensaje de salvación y Buena Noticia para los que andan en sombras de muerte o sedientos de plenitud.

De este modo, Juan, ha planteado todo este escenario en el que de alguna manera cada personaje se posiciona y trata de decir algo de Jesús. Nicodemo que lo busca en la «noche» de su existencia humana expresa la necesidad de escucharlo. Los guardias que son personas al margen de la religión manifiestan que sus palabras son cabales, reales, que tocan el corazón. Nadie ha hablado como Jesús. Aunque se jueguen el puesto de trabajo ante los sacerdotes y fariseos que siguen cegados en una religión del cumplimiento.

SANTOS DEL DÍA

 



viernes, 20 de marzo de 2026

LECTURAS Y MEDITACIÓN DEL DÍA

 



Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría 2, 1a. 12-22

Se decían los impíos, razonando equivocadamente:
«Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso: se opone a nuestro modo de actuar, nos reprocha las faltas contra la ley y nos reprende contra la educación recibida; presume de conocer a Dios y se llama a sí mismo hijo de Dios.

Es un reproche contra nuestros criterios, su sola presencia nos resulta insoportable.

Lleva una vida distinta de los demás, y va por caminos diferentes.

Nos considera moneda falsa y nos esquiva como a impuros.

Proclama dichoso el destino de los justos, y presume de tener por padre a Dios.

Veamos si es verdad lo que dice, comprobando cómo es su muerte.

Si el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará y lo librará de las manos de sus enemigos.

Lo someteremos a ultrajes y torturas, para conocer su temple y comprobar su resistencia.

Lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues, según dice, Dios lo salvará»

Así discurren, pero se equivocan, pues los ciega su maldad.

Desconocen los misterios de Dios, no esperan el premio de la santidad ni creen en la recompensa de una vida intachable.

Salmo de hoy

Salmo 33, 17-18. 19-20. 21 y 23 R/. El Señor está cerca de los atribulados

El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.

El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R/.

Él cuida de todos sus huesos,
y ni uno solo se quebrará.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 1-2. 10. 25-30

En aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.

Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.

Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
«¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».

Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».

Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

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Reflexión del Evangelio de hoy

"Subió él también, no abiertamente, sino a escondidas"

Jesús es consciente de lo que supone ir a Jerusalén, centro de la ortodoxia, de la ley y del poder. Su estilo de vida pone en entredicho las incoherencias de los que se llaman maestros de la ley, seguidores y cumplidores de las normas, controladores religiosos y políticos de todo un pueblo del que se consideran dueños y señores.

El Profeta de la liberación, comprometido con el sufrimiento de su pueblo, siempre empujado por el amor del Padre, no teme por su vida y la arriesga hasta la muerte. Su vida, sus palabras y sobre todo sus acciones, desconciertan a sus contemporáneos: ¿Quién es éste?  Conocemos a su familia y de donde viene. No puede ser el Mesias esperado, ya que,” el Mesias cuando llegue nadie sabrá de dónde viene”. Y como dice el libro de la Sabiduría: “Presume de conocer a Dios y se llama a si mismo Hijo de Dios”. “Presume de tener por Padre a Dios”. “Lleva una vida distinta a todos los demás y va por caminos deferentes”.

Estas personas son muy molestas a los poderosos, políticos, controladores de la vida y libertad de todo ser humano, por eso hay que eliminarlos, pues son portadores de unos valores humanos que ponen al mundo patas arriba. Sus criterios dicen son los de Dios: atender a los huérfanos y a las viudas, curar a los enfermos, compartir el pan con los hambrientos, dar techo y cobijo al extranjero, perdonar y amar siempre.

"Nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora"

En cualquier momento de la historia hay voces que gritan con todos los medios a su alcance: “Acechemos al Justo, que nos resulta fastidioso, se opone a nuestra manera de actuar, lleva una vida distinta a todos los demás, va por caminos diferentes y presume de conocer a Dios”.  Nunca más actuales las lecturas de este día para nuestra vida y nuestro tiempo.

Yo, también me pregunto y me seguiré preguntando en cada momento y situación de mi vida: quién es ESTE que tan libre y seguro proclama que, más allá de los rituales y de las normas, está la experiencia de un Dios Padre-Madre, que tiene predilección por los marginados e indefensos. ¿Quién es ESTE que habla y actúa como el Profeta de Dios? ¿Qué tiene en su corazón y entrañas, que lo hace vivir tan íntegramente, sin importarle la incomprensión, la persecución y la muerte?

Los cristianos de la Iglesia primitiva, sabían muy bien lo que era la incomprensión por seguir al crucificado. Ellos encarnaban y proclamaban el estilo de vida de Jesús y esto incomodaban a los de siempre, a los todo poderosos.

Hoy, esta PALABRA, en nuestra vida ¿cambia algo? ¿renueva la esperanza, la utopía..., abre fronteras? 

SANTOS DEL DÍA

 



jueves, 19 de marzo de 2026

LECTURAS Y MEDITACIÓN DEL DÍA

 



Primera lectura

Lectura del segundo libro de Samuel 7, 4-5a. 12-14a. 16

En aquellos días, vino esta palabra del Señor a Natán:

«Ve y habla a mi siervo David:
“Así dice el Señor: Cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo suscitaré descendencia tuya después de ti. Al que salga de tus entrañas le afirmaré tu reino.

Será el quien construya una casa a mi nombre y yo consolidaré el trono de su realeza para siempre.

Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo.

Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre”».

Salmo de hoy

Salmo 88, 2-3. 4-5. 27 y 29 R/. Su linaje será perpetuo.

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: «La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. R/.

«Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». R/.

Él me invocará: “Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora”.
Le mantendré eternamente mi favor,
y mi alianza con él será estable. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 4, 13. 16-18. 22

Hermanos:

No por la ley sino por la justicia de la fe recibieron Abrahán y su descendencia la promesa de que iba a ser heredero el mundo.

Por eso depende de la fe, para que sea según gracia; de este modo, la promesa está asegurada para toda la descendencia, no solamente para la que procede de la ley, sino también para la que procede de la fe de Abrahán, que es padre de todos nosotros.

Según está escrito: «Te he constituido padre de muchos pueblos»; la promesa está asegurada ante aquel en quien creyó, el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe.

Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza que llegaría a ser padre de muchos pueblos, de acuerdo con lo que se le había dicho: «Así será tu descendencia».

Por lo cual le fue contado como justificación.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 16. 18-21. 24a

Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

La generación de Jesucristo fue de esta manera:
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

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Reflexión del Evangelio de hoy

Fe: camino de luz

La lectura del segundo libro de Samuel, nos introduce en un ámbito que transciende la materialidad de lo que aparentemente parece. Se habla de consolidar el reino, de la construcción de un templo… Para los israelitas la promesa de la tierra prometida y de un reino se fue fortaleciendo a lo largo de su camino de fidelidad, como respuesta a la promesa de Yahvé, que se inicia como alianza.

A lo largo de este camino de fidelidad se afianza la certeza de que Dios bendice a este pueblo con la posesión de un lugar, una tierra y un espacio (el templo) donde reside la gloria de Yahvé.

Con la venida de Cristo, el templo pasará a ser la realidad más esencial del cristiano, su propio ser. Él mismo será ese templo, como afirmó Jesús de sí mismo en Jn 2, 19-21 o san Pablo en 1 Corintios 6:19-20 y 3:16-17. Un templo donde por el bautismo en el cristiano, no solo reside la Gloria de Dios, sino que se transforma en el lugar de su morada permanente.

El alma humana es la certeza más real del ser humano. Dios la creó a su imagen y semejanza y en ella reside la belleza de Dios. Decía el Papa Francisco en Gaudete Et Exultate, nº 42 “Aun cuando la existencia de alguien haya sido un desastre, aun cuando lo veamos destruido por los vicios o las adicciones, Dios está en su vida” .

Ese reino que se consolida en su presencia, es el reino que Cristo vino a inaugurar, el reino del amor, que no puede ser sustituido por ningún poder político, económico o legislativo. Se ha instaurado con su propia entrega. A ese reino se accede desde la fe, desde la confianza en el que inició la promesa: “yo seré para él un Padre y el será para mi un hijo”.

La fe es siempre un camino de luz, porque supone la esperanza mantenida por el amor con la certeza de ser alcanzados por Dios. Sin esa certeza deambulamos por la historia como  “números precisos de eficacia global”, ajenos a la belleza de nuestra propia esencia y ciegos para ver la belleza de quienes nos rodean. “Quien no se deja acariciar por Dios está perdido” (Papa Francisco homilía en santa Marta del 6/12/2016).

Un corazón que ve

A la luz de este relato evangélico, hablar de san José es entrar en el misterio de Dios, en su designio de amor para con la humanidad. La paternidad de san José no surge del azar o de la casualidad, no es un elemento más en el proyecto de Dios. Fue predestinado para darle identidad a su Hijo: “tú le pondrás por nombre…” En la cultura hebrea poner nombre era potestad del varón o cabeza de familia e implicaba una identidad peculiar. Por lo tanto se le invita a ser parte del proyecto Salvador de Dios. Lo llama, y lo confronta con su propia libertad, porque el amor no puede ser objeto de coacción sino de respuesta libre y liberadora de un corazón que ama: “como era un hombre bueno”… que no es sinónimo de bonachón. Era un enamorado que escuchó la llamada de Dios en su corazón, para con su respuesta dignificar la que con anterioridad había dado María. El sí de san José entrelazó la historia con la voluntad de Dios.

San José fue más allá de la ley que mandaba repudiar a quienes se encontraban en una situación como María. Es la lucha diaria de todo ser humano que quiere ser fiel a su conciencia. El amor va más allá de la ley. San José responde a esta invitación consciente de que el misterio de Dios va más allá de la percepción, de ahí que la fe de San José es la respuesta consciente y firme de quien posiblemente no entendía, pero amaba. El amor transforma la fe en luz y esa luz se traduce en esperanza. “Hizo todo lo que le había dicho”, responde con fidelidad porque vio con el corazón.

Un corazón que ve es un corazón humanizado que ha traspasado la eficacia de la razón para entrar en la dimensión del amor. Un corazón que ve más allá, un corazón contemplativo que es capaz de acariciar el tiempo y darle consistencia de eternidad, desde la fidelidad callada del día a día. San José fue un hombre contemplativo, un hombre de fe que vio la luz de la verdad más allá de las apariencias.

Quizá nos falte humanizar nuestra vida desde un corazón que ve, que nos de esa perspectiva eterna que se consolida con la fe en el amor de Dios que nos invita a darle dignidad a nuestra humanidad.

SANTOS DEL DÍA

 



Santoral

José, Santo
Solemnidad Litúrgica, 19 de marzo...

martes, 17 de marzo de 2026

LECTURAS Y MEDITACIÓN DEL DÍA

 



Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 49,8-15

Esto dice el Señor:
«En tiempo de gracia te he respondido, en día propicio te he auxiliado; te he defendido y constituido alianza del pueblo, para restaurar el país, para repartir heredades desoladas, para decir a los cautivos: "Salid", a los que están en tinieblas: "Venid a la luz."

Aun por los caminos pastarán, tendrán praderas en todas las dunas; no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el bochorno ni el sol; porque los conduce el compasivo y los guía a manantiales de agua.

Convertiré mis montes en caminos, y mis senderos se nivelarán.

Miradlos venir de lejos; miradlos, del Norte y del Poniente, y los otros del país de Sin.

Exulta, cielo; alégrate, tierra; romped a cantar, montañas, porque el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados».

Sión decía: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado».

¿Puede una madre olvidar al niño que amamanta, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvidará, yo no te olvidaré.

Salmo de hoy

Salmo 144: R/. El Señor es clemente y misericordioso.

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

El Señor es fiel a sus palabras,
bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que van a caer,
endereza a los que ya se doblan. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones.
Cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 5, 17-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:
«Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo».

Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios.

Jesús tomó la palabra y les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre. Lo que hace este, eso mismo hace también el Hijo, pues el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que él hace, y le mostrará obras mayores que esta, para vuestro asombro.

Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere.

Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha confiado al Hijo todo el juicio, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.

En verdad, en verdad os digo: quien escucha mi palabra y cree al que me envió posee la vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado ya de la muerte a la vida.

En verdad, en verdad os digo: llega la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que hayan oído vivirán.

Porque, igual que el Padre tiene vida en sí mismo, así ha dado también al Hijo tener vida en sí mismo. Y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre.

No os sorprenda esto, porque viene la hora en que los que están en el sepulcro oirán su voz: los que hayan hecho el bien saldrán a una resurrección de vida; los que hayan hecho el mal, a una resurrección de juicio.

Yo no puedo hacer nada por mí mismo; según le oigo, juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió».

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Reflexión del Evangelio de hoy

"En tiempo de gracia te he respondido, en día propicio te he auxiliado"

El profeta Isaías alza su voz para hacernos ver lo que significa la presencia de  Dios en nuestras vidas. A veces, nos sentimos desterrados, habitando un lugar que no es el nuestro, donde la tristeza y el desaliento invaden nuestro ser y nuestro estar.

Es entonces cuando se alza la voz del profeta que en nombre del Dios de la vida y de la esperanza, proclama un tiempo de luz, de gracia, de liberación. Es, entonces, cuando percibimos una presencia creadora de bondad y libertad.

"El Hijo no puede hacer nada por su cuenta sino lo que viere hacer al Padre"

Esta es la vida que Jesús, el Señor, nos da a cada uno de nosotros. “El Hijo da Vida”, dice el Señor. Y hoy, en nuestro mundo, necesitamos fuentes de vida autentica y verdadera. Cuando los hombres parecen empeñados en romper la paz y la unidad, cuando el lenguaje de las armas parece que es más fuerte que el lenguaje de la vida, oímos con fuerza la voz de Jesús: “el Hijo es fuente de Vida”.

En medio de este mundo nuestro, nos toca a nosotros alzar la voz como el profeta Isaías, como Jesús, para que el mundo entienda que el camino que conduce a la vida pasa por Jesús. Salir de las tinieblas del dolor, del sufrimiento, del sin sentido, es obra de la presencia, de la gracia de nuestro Dios. Un Dios clemente y misericordioso.

Hoy oímos la voz de nuestro Dios: “Venid a la luz, venid a la vida”. No podemos permanecer inmóviles ante semejante llamada, no podemos perder la ilusión de poder transformas un poco nuestro entorno con nuestra solidaridad, con nuestro esfuerzo, con nuestra dedicación a los demás. Buscar la vida y la paz es una buena manera de transformar el mundo sin armas, sin lucha, sin dolor...

VENID A LA LUZ, VIVAMOS LA VIDA